Cuando pensamos en adquirir una vivienda, una de las primeras alternativas que viene a nuestra mente es solicitar un crédito hipotecario a una entidad bancaria. Si bien esta alternativa puede resultar atractiva, también es una decisión que debe ser meditada detenidamente.

¿Por qué? La razón es sencilla, un crédito hipotecario no solo implica que podamos asumir las cuotas mensuales, sino que también es un compromiso a largo plazo que tendrá un impacto importante en nuestra calidad de vida.

¿Qué debemos considerar antes de solicitar un crédito hipotecario? Aquí compartimos los aspectos más importantes:

1. Tu nivel de ahorro

Qué tan ordenadas estén tus finanzas y cuál sea tu capacidad de ahorro será vital al momento de decidir si vas o no por un crédito hipotecario. Debes recordar que todas las entidades bancarias te pedirán una cuota inicial y, en algunos casos, te pedirán que demuestres tu capacidad de ahorro para asegurar tu confiabilidad. Hay distintas maneras de demostrar tu capacidad de pago, puede ser utilizando boletas de pago, si eres empleado; pago de impuesto a la renta, constancia laboral y/o certificado de retención, si eres independiente; o con los comprobantes de pago de impuesto a la renta y contratos de alquiler, si recibes rentas por arrendamiento de propiedades.

2. Comparar las condiciones

Puede ser tentador ir por el primer crédito que te ofrezcan. Todo suena excelente, parecen tener las mejores tasas del mercado, pero una decisión como esta no puede ser tomada a la ligera. Pregunta todo lo que necesites saber: tasas de interés, fija o mixta; beneficios, como descuentos, bono de buen pagador y más; pagos adelantados, es decir, si hay beneficios en caso de que adelantes cuotas o canceles tu deuda antes de la fecha prevista; y también debes observar las exigencias, tales como fechas límite, penalidades; etc.

No dejes nada al azar y, lo más importante, compara las condiciones de diferentes bancos. Buscar pacientemente te permitirá encontrar un crédito a la medida de tus necesidades.

3. La cuota inicial

Si bien la mayoría de los créditos hipotecarios solicitan que cuentes con al menos el 10% del valor del inmueble como cuota inicial, contar con un 20% o hasta un 30% como cuota inicial, te permitirá reducir el número de cuotas e incluso el interés que pagarás cada mes.

Si está dentro de tus posibilidades, procura contar con la cuota inicial más alta posible al solicitar tu crédito. Esta es una inversión a largo plazo, una diferencia en el interés y en el tiempo de pago, puede significar un ahorro significativo.

4. El plazo del crédito hipotecario

Los créditos hipotecarios casi siempre van desde los 10 hasta los 25 años. Como ocurre con un crédito tradicional, a menor cantidad de años, menos intereses. Sin embargo, también crece la cuota mensual.

De acuerdo con el Diario Gestión, debes calcular que la cuota de tu crédito hipotecario no exceda el 30% de tus ingresos mensuales, por ello, consulta con la entidad financiera en la que quieres solicitar el crédito hipotecario, cuál sería tu cuota mensual, si hay pagos dobles en julio y diciembre, y las opciones de pagos adelantados.

5. Acceder a un Crédito MiVivienda

El Fondo MiVivienda es una buena alternativa si no has participado antes de alguno de sus programas y si adquirirás tu primer inmueble. No solo ofrece tasas competitivas, también te da la posibilidad de acceder a bonos del buen pagador, financiar hasta el 90% del valor del inmueble, mantener una cuota fija (tu cuota mensual no cambiará nunca), además de brindarte un subsidio adicional si optas por un Proyecto MiVivienda Sostenible.

Con respecto a los proyectos sostenibles, estos no solo te permitirán ahorrar en agua y luz gracias a sus sistemas optimizados, sino que también te dan acceso a un “Bono Verde” especial que reducirá aún más el gasto que deberás asumir. Definitivamente, es una opción que debes considerar.

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